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15 julio 2013

Rebajas en la “Marca España”.




La “Marca España” está de rebajas al igual que el gobierno y los comercios  en estos veraniegos días. “Será cosa del calor…” que todos sabemos que a los españolitos nos afecta mucho aún siendo autóctonos de sus efectos. Ante el chantaje público que afecta al PP desde hace unos meses y esa desesperación absoluta (de la que somos testigos) en sus filas ¿Cómo se perfila la “Marca España”?

La cuestión es que al resto de Europa se la trae al pairo está “Marca” que se supone que reflejamos, porque para ellos seguimos siendo fiesteros con el traje de faralaes, un copazo en la mano derecha y una paella en la izquierda. Vagos improductivos que tenemos lo que nos merecemos: un pequeño dictador democrático.

Porque Rajoy duerme muy bien por las noches pues las dos neuronas que tiene las usa intermitentemente para levantar este país y quitarse los restos del banquete del bigote. Tiene la misma cara de pánfilo que Franco. ¿Quién no pagaría por un Lannister en el lado contrario?

Pero los españolitos seguimos yendo de rebajas: protestamos con la cabeza gacha pero no nos apuntamos a las soluciones para cambiar el modelo que es muy cansado y con este calor no hay quien se mueva. Y además ya llega el turisteo, ya podemos rascarnos los huevos un par de meses más sin preocupaciones porque ya se está arreglando todo joer, que es que nos gusta ser pesimistas.


Ya es verano y llegan las vacaciones dejemos las preocupaciones: compra rebajas en Inditex que es española aunque fabrique en India y China, haz gazpacho con producto extranjero mucho más barato y que pasa por menos controles sanitarios, ve a hoteles en la costa a medio metro de la playa que todos sabemos que el verano es para descansar, mírate el ombligo, concéntrate en ti. Seamos “Marca España”.


Silvia Piquer.

Video: Fragmento de la pelicula "Españolear".

24 abril 2013

Mercadillo de trueque.



Pasados los primeros días en los que todo el mundo  te dice eso de “que-te-pasa-ahora-eres-hippie-o-qué” la gente acepta que crees con convicción en lo que estás haciendo y dejan de meterse contigo.

Yo organice este “mercadillo de trueque” en petit comité (tanto que al final solo vinieron tres personas y mis compis de piso), pero salió bien. Consiste en invitar a café a tus amigas y que cada una lleve aquello de lo que se quiera deshacer por falta de espacio, por aburrimiento, porque somos compradoras compulsivas y compramos cosas que luego jamás nos ponemos, etc.… Aunque es cierto que la mayoría se centro en ropa, hubo un mix de joyas, maquillajes y objetos varios. Se pone todo en común y tanto como aportas puedes llevarte. Esas son las reglas bajo las cuales lo organizaba yo, pero debido a la minoría de público, al final cada una cogió lo que quiso que total estábamos entre amigas.

Hablando con una amiga irlandesa de este evento nos dimos cuenta de que realmente no sabemos apreciar aquello que tenemos. En Irlanda, Inglaterra, etc.… hay una autentica tradición basada en los mercadillos y rastros, una tradición sobre la reutilización de las cosas, porque la máxima es muy sencilla: para ti es mierda, para otro un tesoro.

En España, tiramos. Existen alternativas como el rastro de Zaragoza o el de Gijón, porque no me habléis del rastro de Madrid, que es un “rastro osease de anticuarios”. Es verdad que empieza a cambiar, pero muy muy muy muy lentamente, como todo lo que hacemos de “novedoso” en este país. A mí me han llegado a comentar que si no me da asco comprar ropa de segunda mano sabiendo que es posible que la antigua dueña de la ropa este muerta. ¡¡Dios mío que hace el Louvre con cuadros colgados que han pertenecido a gente MUERTA!! Por no hablar de las joyas familiares, que seguro que tienes alguna por ahí.

Aunque es verdad que teniendo en cuenta que la gente que rebusca en la basura para poder comer da una mala imagen a la “marca España” no sé como quedara esto de los mercadillos en nuestro currículum….


Silvia Piquer.

28 noviembre 2012

El Confetti que se comió al Lobo.




La semana pasada no actualice el blog y por ello os pido mil disculpas. Uno de las reglas que me impuse cuando abrí este blog junto a mi compañera fue la de actualizar semanalmente aunque se me hubiera inundado la casa, o me hubiera encontrado a Rajoy por la calle y estuviera en pleno shock, y cumplí esa promesa hasta la semana pasada. Os contare cual es el suceso que me ha llevado a tal indisciplina, se llama Confetti.

Hace unos años cree con unas amigas un colectivo artístico pensando que no solo nos podría ayudar a hacer currículum sino que haría que no nos oxidáramos mientras conseguíamos trabajar en nuestra profesión. Para todas no ocurrió el milagro de trabajar-de-lo-mío  y el colectivo se quedo en un parón a la espera de nuevos aires. Pero todo siguió igual durante unos años, para las empresas no teníamos suficiente experiencia o teníamos "sobre cualificación", no les encajábamos en su equipo o no era el momento de contratar a nadie. Nunca estábamos en el momento indicado en el lugar preciso.

Así, hace un mes, revivimos la función del colectivo de ayudarnos a hacer cosas, para crear nosotras mismas un lugar y un momento adecuado para nuestra futura forma de vida. Y nació Confetti, como una pequeña esperanza para aquello que queremos ser en un futuro: trabajadoras felices.

Confetti es un fanzine infantil en español, este primer número está totalmente hecho a mano y está impregnado de imprevistos, equivocaciones y esa ligera sensación de felicidad que nos invade cuando ponemos empeño y mucha ilusión en algo que nos emociona. Mucho trabajo también, mucho estrés, y esperemos muchas alegrías futuras.

Seamos valientes, seamos emprendedores y responsables, en este momento de la historia en que podremos cambiar la sociedad que nos rodea si no nos conformamos con vislumbrar el mundo tal y como lo hacíamos.  Yo quiero trabajar en una empresa responsable, seria de verdad, donde los beneficios no sirvan para tirar dinero al aire o para que un hombre pagado de sí mismo se limpie el culo mientras en la calle duerme gente en cajeros, sino para hacer más cosas, para ser mejores jefes, para dar más calidad a los trabajadores, para saber que lo hago sirve para mejorar el mundo aunque sea en un paso muy pequeño.

Y si no existe esa empresa, tenemos que crearla.

Silvia Piquer.

24 agosto 2012

La picaresca española o el carsharing.




Una de las claves del consumo colaborativo, es que todas sus actividades parten de una confianza para con el ser humano. Y sin duda esto es lo más difícil de llevar sobre todo teniendo en cuenta que no somos islandeses.

El español arrastra la famosa e irreal “picaresca”, esa que servía para sobrevivir a los terratenientes y a la Guardia Civil en la guerra  pero que, sinceramente, ahora solo sirve como un lastre que anima a un tono irreverente de pega y mala educación. La picaresca es en realidad una traba que alimenta la desconfianza, y como la corrupción y la “picaresca” gobiernan los altos despachos de este país, tenemos casi  la obligación de empezar a deshacernos de ella a pie de calle. Yo, como muchos otros ciudadanos ansió una ciudad cívica y amable, pero para eso, primero de todo, debemos comportarnos cívicamente con los demás y con el espacio público.

Ayer día 23 de Agosto, la Comunidad de Madrid ya dejo caer eso de que el billete de metro subiría en Septiembre para sorpresa de pocos.  Ahora ha llegado la hora de las alternativas: hoy nos centraremos en el carsharing.

El carsharing o autos compartidos no es una modalidad nueva. Se lleva practicando desde hace tiempo pero poco teniendo en cuenta el nivel de coches que hay en España. No hace falta decir cifras si os fijáis en la cantidad de parkings nuevos que se construyen cada año.  Y por supuesto en ciudades pequeñas las cantidades de coches son mayores puesto que las líneas de transportes públicos suelen ser más deficientes.
Podíamos alegar el ya trillado “Coger el coche contamina”, pero seamos más originales y digamos que el coche te roba; paga el seguro, paga la gasolina, pasa la ITV, el impuesto, etc.….un coche es igual a ver volar dinero.

Tanto para aquellos que no dispongan de coche o aquellos que tengan uno y lo usen y quieran sacarle rentabilidad hay varios sitios a los que acudir. Nosotros ponemos tres diferentes pero hay muchos solo tenéis que cotillear por la red.

Carpooling: en esta plataforma los usuarios ponen aquellos itinerarios que realizan o aquellos que necesitan. El precio (más barato cuanto más diario es el viaje)  lo pone el conductor. Es interesante sobre todo porque también se organizan itinerarios para festivales varios.
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Respiro Madrid: esta es una empresa de carsharing que por un módico precio (depende de su uso en horas o días) podrás usar uno de los coches de su flota. Es similar a un servicio de alquiler pero realizan descuentos a los socios y se realiza todo por internet y teléfono.

SocialCar: este es un mediador entre personas que tienen un coche y lo usan poco y personas que necesitan un coche para un momento dado. El dueño del coche tendrá que realizarse un seguro especial que ellos gestionan ya que habrá un uso muy variado de gente, por otra parte el precio lo marca el dueño del coche y es él quien decide quien lo coge y quien no.

Este último ejemplo es si cabe el más complicado de llevar a cabo pues, volvemos a hacer hincapié, conlleva poner una total confianza en aquellos que van a usar nuestro coche. Es hora de que pongamos esa confianza, la poca que nos queda dadas las circunstancias, en la gente que nos rodea. Saquémosle partido a cada cosa que tenemos, compartamos, confiemos.


Silvia Piquer.